Granit Garnacha Blanca es un vino blanco fresco y expresivo que captura la esencia del terroir de la región. Elaborado con la variedad Garnacha Blanca, este vino destaca por su vibrante acidez y aromas frutales, equilibrados por una ligera mineralidad que aporta una gran complejidad. Es un vino ideal para aquellos que buscan una opción refrescante y versátil, perfecto para disfrutar en cualquier ocasión. Su perfil aromático, que recuerda a frutas blancas y florales, lo convierte en el acompañante perfecto para platos ligeros, mariscos y ensaladas frescas.
Características Técnicas
- Variedad de uva: 100% Garnacha Blanca, una variedad autóctona que aporta frescura y elegancia al vino.
- Color: Amarillo pálido con reflejos verdosos, limpio y brillante.
- Aroma: Aromas frescos de frutas blancas como manzana verde, pera, con toques florales y una ligera mineralidad que le otorga complejidad.
- Sabor: En boca es fresco, con una acidez equilibrada y una textura sedosa. Los sabores frutales se combinan con una mineralidad sutil, resultando en un final largo y refrescante.
- Alcohol: 13% ABV, lo que le proporciona cuerpo sin perder su frescura.
Notas de Cata
- Visual: Color amarillo pálido con reflejos verdosos, limpio y brillante, que refleja su juventud y frescura.
- Aromas: Notas intensas de frutas blancas como manzana verde y pera, con un toque floral y una delicada mineralidad que le da profundidad.
- Sabor: Fresco y equilibrado, con una acidez viva que resalta los sabores frutales. Su textura es sedosa y su final es largo, limpio y refrescante.
Maridajes Recomendados
Granit Garnacha Blanca es ideal para maridar con:
- Mariscos frescos, como langostinos, gambas o mejillones.
- Pescados a la parrilla o al horno, como lubina o dorada.
- Ensaladas frescas, especialmente aquellas con ingredientes como aguacate, tomate y queso feta.
- Platos de pasta con salsas ligeras, como pasta al pesto o con salsa de limón y albahaca.
Diferenciación y Valor Añadido
Granit Garnacha Blanca se diferencia por su carácter fresco y mineral, que lo convierte en un vino perfecto para aquellos que buscan un vino blanco con personalidad y equilibrio. Su acidez vibrante y la sutileza de sus aromas lo hacen ideal para maridar con una amplia variedad de platos frescos y ligeros. La Garnacha Blanca es una variedad que aporta gran versatilidad y complejidad, lo que convierte a este vino en una excelente opción tanto para aperitivos como para acompañar una comida completa.